Mi álter ego en finisterra

19.05.2013 07:52

En un soplo de magia me perdí, así como se pierden almas siguiendo sueños, atravesando umbrales tenues, invadidos de olor a pasado fresco, a muerte lenta, a vejez incierta.  Como pude busqué fuerzas y exploré mis manos, aquellas yacían pálidas, esclavas de cuaderno y lápiz, que susurraban en mi oído, la melodía más vivaz de mis adentros, esa que corre por las venas y brota por los poros de seres tan confusos y comunes, hambrientos, sedientos y satisfechos del mundo de la única y las mil opciones y me convertí en parte del viento, que trajo consigo ritmos de seducción. Dancé entre letras, que poco a poco caían en las hojas, pero la brisa me llevó de un lado a otro, me ayudó a esquivar el A B C y jamás pensé que mis pies fuesen tan ligeros. Violines, saxofones, guitarras, acordeones, bajos, pianos, baterías, marimbas y castañuelas.......tambores alegres, animaron la velada, mientras aún entre letras pude emitir melismas, fortes y pianísimos, que dieron paso al final de la función, en donde quede tumbada entre líneas, hundiéndome en un mar de sueños, un infinito mar de ideas.